Mientras más machos y lechita caliente ¡Mejor!

Soy adicto al semen, lo sé, es raro, pero me encanta bebermelo, cuanto más mejor, todos los días busco a alguien para que se corra en mi boca, a veces incluso varios, pero lo que hoy voy a contar puede resultar asqueroso, repugnante para ciertas personas, pero para mi fue la mejor experiencia de mi vida.

Era domingo por la noche, tenía ganas de hacerle una mamada a alguien y estuve buscando algún candidato, pero tras 2 horas no encontré a nadie.

Al poco rato encontré un grupo de vagabundos que estaban en un callejón estrecho. Lo que me llamó la atención de ellos, es que se estaban haciendo una paja entre los 8.

-Hola. -Me animé a hablarles y a conseguir lo que estaba buscando.

-Hola joven, ¿que te trae por aquí?.

-Me apetece tragar semen, ¿me podeis ayudar?.

-Jaja, has venido al mejor sitio.

Se sacaron sus pollas y comencé a chuparlas una a una. Tras varios minutos me preguntó uno de ellos.

-¿Cuantas pollas te gustaría chupar?.

-Todas las que tenga delante.

-¿Qué te parece si vamos a el antro de mi amigo?, son todos desechos sociales que no tienen nada, y lo mejor de todo son gays.

-¿Pero cuantos habra alli?

-No se, probablemente unos 40 hombres, pero tienes que tener algo en cuenta, puede que te obligan a hacer algo, que te follen incluso que te dejen allí encerrado todo el tiempo que quieran, estás seguro de que quieres ir?.

-Si.

En unos cuantos minutos andando llegamos allí, era un sitio en ruinas, simplemente había una barra y unos 67 o 70 hombres que no tenían casa, ni familia ni nada.

-¿Y ahora qué hago?. -Le pregunté.

-Quitate la ropa, y ellos solitos harán el resto.

Así hice, me quite la ropa y me puse de rodillas, seguidamente se acercaron a mi y se sacaron sus pollas y comencé a chupar, lo único que les dije fue «Cuando vayáis a correos, hacerlo en mi boca». 

Todos empezaron a tocarme, unos el culo, otros mi polla, mientras yo seguía chupando sin parar.

Tras 20 minutos uno de ellos dijo «Venga vamos a follarnos a esta putita».

Me cogieron entre 3 de ellos y me pusieron a cuatro patas encima de una pesa, uno se puso debajo de mi y me penetro, mientras por detrás otro iba a hacer lo mismo, y por fin 2 pollas en mi culo y una en mi boca, como a mi me gusta.

Tras una hora de intensas penetraciones y mamadas, se corrió el primero, en mi boca, y me lo tragué encantado, después otro y otro…

Una corrida cada minuto, más de 1 hora tragando semen, era un sueño hecho realidad, después de que todos se corrieran me vestí y me fui hacia la puerta, pero estaba cerrada.

-¿Dónde crees que vas?.

-Pues a mi casa, ya os habeis corrido todos.

-De eso nada, te quedas aquí hasta que nosotros queramos.

Intente abrir la puerta otra vez y grite socorro, pero me taparon la boca y me llevaron hacia una habitacion donde habia una especie de estructura donde me desnudaron y me ataron con bridas, dejando mi culo abierto y mi boca de frente.

‐Bueno chico, tienes 2 opciones ahora mismo, o haces lo que te decimos y te vas a casa en unas horas o lo haces por las malas y no te iras hasta mañana.

Estar en esa situación, atado, obligado a hacer lo que pedían me ponia aun mas cachondo.

-¿Y qué te parece si me quedo aquí todo el tiempo que queráis, pero sólo si todas las corridas van a mi boca?.

Todos sonrieron y se acercaron a mi, primero 2 por detrás para follarme y otro por delante para que se la chupase, mientras tanto mi polla seguía goteando.

Iban pasando horas, y horas, seguian follandome y yo seguía tragando semen que era lo que más me gustaba, algunos se iban y otros llegaban, me gustaba estar ahi, disfrutaba viendo como tenian orgamos, como se corrian y disfrutaban penetrandome.

Tras unas 5 horas en total decidí irme a mi casa, aceptaron sin problema que me fuese, me desataron y les dije que volvería de vez en cuando para repetir.

Los 8 vagabundos que me habian traido hasta aquí me los lleve a mi casa, para que se duchase, se cambiasen de ropa y a cambio me follasen otra vez.

Después de marcharon y me dieron las gracias, me pasaron el numero de telefono de aquel hombre, el propietario de aquel lugar, junto con una nota «Cuando puedas me gustaría follarte a solas».

Inmediatamente le llamé y le di mi dirección, en unos minutos llegón e hizo lo que esperaba que hiciese, me follo mi hermoso culo, se corrió en mi boca y se marchó. Después yo me di una larga ducha mientras me hacia pajas recordando todo lo que había pasado.