No solo lo hago por dinero lo hago por diversión, soy el sumiso de tres mujeres que requieren de una atención muy especial

Desnudo frente al espejo, totalmente depilado , más un muñeco que un hombre. Así le gusta a mi Señora. Miro mi miembro, tan blanco, colgando en esa posición casi avergonzada. Mi Señora lo coge y juega un rato con él.

– Espero que hoy te portes bien, no me gustaría tener que castigarte.

Hoy vienen sus amigas, Virgi y Laura, dos de las peores personas con las que me he topado. Dos sádicas que disfrutan solo con el dolor ajeno. Una vez al mes mi Señora las invita a tomar el té. El muñeco preparado para la diversión soy yo. Camarero y puta.

– Ponte eso

Me indica mi Señora señalando un tanga de tamaño mínimo y color dorado, que apenas si logra tapar mis partes. Ella misma me coloca el collar en el cuello. Me mira pasando revista. Me lleva hasta el recibidor donde me coloca en la posición de obediencia y espera

Sus amigas son puntuales. Virgi es una chica de treinta y ocho años, dominada por el mal humor, una muchacha amargada que gusta humillar y hacer daño a los hombres. Se para frente a mí.

– Sigues tan cerdo y tan cabrón como siempre. dice lanzando un puñetazo a mi estómago.

Apenas logro contenerme, aguanto la respiración

– Gracias Señora contesto con gesto dolorido.

Laura es una mujer de 36 años, alegre y aficionada al sexo. Todo lo que le haga disfrutar es bienvenido. Es sádica y le gusta el sexo y humillar. Frente a mí me pasa la mano por el cuerpo.

– Verás la sorpresa que tengo para ti puta, dice sonriendo

– Gracias Señora.

Pasamos al salón. Ellas charlan mientras permanezco en posición de obediencia.

– Ven puta, me dice Laura, tengo un cosa para ti, dice sacando una enorme zanahoria con un gran montón de verde en su extremo. Vamos ya sabes donde va a ir, en posición puta.

Me coloco delante de ella, de rodillas, dejo caer mis brazos hasta que el culo está en pompa. Me aparta la tirilla del tanga y me unta de algún tipo de lubricante. Me está sodomizando. La zanahoria de gran tamaño abre mi culo con gran dolor. Emito un quejido y una risa es toda la respuesta. Me folla con la zanahoria. La penetra hasta el fondo. El dolor es cada vez más intenso. Se detiene y deja la zanahoria dentro.

– Puedes servir la merienda puta, me dice Laura entre risas

Estoy de pie las hojas verdes de la zanahoria golpean mis nalgas. Es incómodo caminar con ellas. Las tres mujeres se ríen de mi aspecto. No es fácil caminar con algo tan grande metido en el culo. Camino espatarrado.

Mi Señora toma un té negro fuerte y aromático, muy calinte. Virgi prefiere un café con leche flojo, y Laura se toma una cocacola. Comen pastas , rien y comentan sus cosas. Permanzco de pie, en posición de obediencia, esperando cualquier orden o cualquier necesidad. Laura coge una pasta y se la mete en debajo de las bragas, la frota contra su coño.

-Ven perro tú también puedes comer algo.

Me coloco de rodillas, y ella me introduce la pasta en la boca,

– ¿Está buena verdad perro?

Afirmo con la cabeza y ella se ríe provocando la risa de las tres. A partir de ahí las dos amigas se turnan divertidas en darme de comer pasta pasadas por el interior de sus bragas.

Termina la merienda, mi Señora con un gesto me ordena recoger la mesa. Me pongo a ello, pero Laura me detiene. Me ordena colocarme con las manos apoyadas en la pared y el culo para fiuera. Coge la zanahoria y me la saca del culo. El dolor vuelve otra vez. La deja en la bandeja y despectivamente me hace un gesto para que retire todo.

En cuanto rodo está recogido. Las amigas parecen listas para decicarse a mí.

– Quítate esas bragas puta , me ordenan. Mira si está empalmado el muy salido.

Virgi me coge el miembro y empieza a masturbarlo. Estoy muy excitado.

– Nada de correrte cabrón,

hago un esfuerzo pero ella cada vez lo menea más rápido.

– Si te corres te desollamos

no puedo más y lo suelto todo.

– Eres un guarro. Me dice limpiándose la mano en mi cara. Te vamos a desollar

Me tumban en la mesa, el culo bien fuera, noto un primer golpe que calienta mis nalgas, el dolor es intenso. A partir de ahí golpe tras golpe, usan palmetas de cuero bastante anchas, se alternan para golpearme, el tiempo parece detenerse en el dolor, mis nalgas están ardiendo, solo oigo el choque del cuero con la carne y las risas de las mujeres. Han parado. Permanezco en mi posición hasta recibir alguna orden. Una mano estira de mi pelo hasta levantarme.

– A cuatro patas, cabrón

Me coloco a cuatro patas. Un pie frío y húmedo se apoya en mis nalgas.

– Piernas biena abiertas cerdo

Obedezco. un pie descalzo golpea mis nalgas y mis huevos. El dolor me hace doblarme en el suelo.

– Ponte en posición, no me hagas enfadar

Me coloco. Una nueva patada golpea mi culo y mis huevos. Estoy tumbado en el suelo, retorciéndme de dolor.

-Vamos me estás empezando a cabrear de verdad.

Hago un esfuerzo y vuelvo a colocarme. La tercera patada es casi más intensa. Me doblo y caigo casi desmayado. Un pie frio apritea mi cara contra el suelo.

– Es un mierda que no aguanta nada. A lamer como un perro entonces.

Hago un esfuerzo y comienzo a lamerla el pie. Alzo los ojos y veo la figura de Virgi, no podía ser otra.

-No me mires no eres digno

-Perdón señora

Sigo lamiendola el pie , los dedos. Es un pie frio y húmedo. Me lo mete casi entero en la boca. Apenas si puedo respirar. Lo introduce un poco más hasta provocarme una arcada. Lo saca de golpe. Me dulen los labios. Toso.

-Un mierda que no aguanta nada.

Una mano me coge fuerte del pelo, caminando intento ponerme de pie, pero un golpe seco en la cabeza me detien.

– a cuatro patas como el mierda que eres

Camino a cuatro patas por el pasillo. Ellas van detras cuchicheando y y dándome patadas. Entramos en la habitación del fondo, solo hay una cama grande y en la pared algunos ganchos para atar. Mi Señora me introduce una viagra en la boca.

Estoy tumbado boca arriba. Tengo el miembro erecto, la pastilla ha hecho efecto y parece que mi polla vaya a explotar. Laura se pone encima, me monta. Comienza a moverse con cierta violencia. Sus tetas se mueven mientras ella se rie, gime, y me golpea la cara con la mano. El nerviosismo se plasma en un buen número de bofetadas en la cara y golpes en todo el cuerpo. Me returce los pezones hasta hacerme gritar.Laura se rié escandalosamente mientras acaricia, ahora, sus pezones nerviosa. Virgi se coloca encima de mi cara. Frota su coño humedo por mi boca.

-No noto esa lengua cerdo

Saco la lengua y lamo su coño que apenas si me deja respirar, se frota violentamente, noto mi cara húmeda.

– Sigo sin notar esa lengua cabrón. Debes aprender

Oigo un último grito de Laura y me corro dentro. Ella sigue saltando. Se sale.

– Que poco has durado puta. Te voy a enseñar a follar.

Laura se coloca un arnés con un dildo bastante grueso y largo. Virgi se tumba boca abajo en la cama. Laura me hace un gesto, me colo con el culo en pompa sobre la cama. En frente el cuerpo de virgi, con su culo a primera vista.

-Ya sabes lo que queremos de ti cabrón.

Laura me unta el culo con lubricante. Introduce primero algunos dedos con los que empieza a sodomizarme. Mi culo se ha abierto, aunque la penetración con el dildo es dolorosa, mi culo se abre con dolor, Laura empuja hasta que las nalgas chocan con el arnés. Ha entrado todo. Empieza a follarme.

– Esta vez quiero notar bien esa lengua.

Virgi. tiene un bonito culo. Separo sus nalgas, tiene el ojete bien depilado Lamo el agujero, ella se mueve de placer. Sigo lamiendo, abriendo su culo, hasta que la punta de la lengua penetra. Laura empieza a follarme más fuerte, ahora el dilo taladra mi culo sin piedad. Mi lengua se mueve por el culo de Virgi, su cuerpo se agita algo nerviosa. Introduzco mis dedos en su coño, está húmedo y entran con facilidad. Virgi está colmada de placer, se mueve y se agita, mis dedos en su coño y mi lengua en su culo es una combinación perfecta. Laura deja de follarme. Me tumba boca arriba y Virgi sobre mi cara se corre, su líquido espeso se pega a mi cara, lamo su coño y aún se agita más.

Laura está tan excitada que empieza a masturbarse, me arrodillo y lamo su coño, ella abre bien sus piernas y deja que mi lengua acaricie el clítoris al tiempo que introduzco mis dedos en su coño. Laura es muy sensible y su cuerpo se mueve poseido por un gran placer. Sigo lamiéndola y masturbándola. Virgi y mi Señora me miran divertidas. Laura se gira y es cuando introduzco mi lengua en su culo. Virgi comienza a masturbarla, Laura se agita violentamente hasta volver a girar su cuerpo.Lamo otra vez su coño. Un chorro de orines moja mi cara y entra en mi boca, Laura lanza un grito de placer. No paro sigo lamiéndola hasta que agotada se deja caer en la cama.

Se hace un silencio incómodo solo roto por los jadeos de Laura. Estoy de rodillas. Virgi está desnuda. Ahora puedo verla ben, tiene un bonito cuerpo. Me acerco a ella a cuatro patas y comienzo a lamerla los pies

– Mira el perro parece que también está salido, habrá que darle un tratamiento.

Se rien las tres. Me ordenan seguirlas a cuatro patas hasta el cuerto de baño. Me meten en la bañera y abren el agua fría, grito y tiemblo. Se rien mientras me frotan con un estropajo. Grito. Me sacan de la bañera. Tiemblo de frío. Laura y Virgi cogen unas toallas y comienzan a golpearme. Se ríen mientras golpean más fuerte. Me dejo caer agotado, me siguen golpeando. Hasta que parecen cansadas. Por fin me dejan. Mi Señora me saca y me lleva hasta el recibidor y allí me coloca en posición de obediencia. Erguido con las piernas abiertas y los brazos en la espalda, aún está el miembro erecto. Noto el dolor por todo el cuerpo. Dentro oigo las voces y las risas de las mujeres. Un rato después sus amigas salen ya vestidas. Virgi me coge de la polla, y la menea.

– ¿Te gusta eh perro? Dice riéndose.

Cuando salen siento un gran alivio. Mi Señora, me da un golpecito cariñoso en la mejilla.

– Ahora me toca a mí perro.