Por un consejo que di recibí lo que quería

Hola, chicos.

¿Creen en la Ley de la Atracción? ¿Aquello de que si piensas mucho en algo, ese algo acaba concentrándote en ti, como si el universo escuchara y respondiera a tus pensamientos? Bueno… yo no, pero a veces el mundo se ve como si funcionara así… como si de repente mi fantasía se hubiera convertido en una parte integral del universo…

Hace unos días, un amigo… al quien llamaré «Ooshiro»… je, je, je… XD o mejor… «Luján» me pidió un consejo. Me preguntó si debía seguir adelante con su deseo, hasta entonces frustrado, de acostarse con una mujer, o si debería probar suerte tratando de cumplir su fantasía de acostarse con hombres. Yo lo pensé, y, con su permiso, hice algunos comentarios en mis redes sociales acerca de eso… y la gente no dijo mucho más de lo que ya había improvisado: «Haz lo que te nazca… lo que te salga del corazón…».

Y ahora mismo tengo a Luján atrás de mí, acostado perezoso en mi cama, con su pantalón más ajustado… ese que muestra que tiene mejores nalgas que muchas chicas… y una de mis blusas. Está… agotado… XD Y me ha dado permiso para contar su(s) aventura(s).

Según me contó al llegar, la falta de claridad de los consejos de los demás respecto a su problema de no encontrar una chica en años, a pesar de que no es feo, le llevó a concluir que debía simplemente aprovechar las oportunidades que se le presentaran… y buscarlas. Y como conquistar una mujer le requería una labia que no tiene,, o que cree no tener… pues buscó la posición pasiva… y antier an la noche, o sea, mientras yo hacía las averiguaciones, se fue a un bar especial, con un pantalón parecido, y con un buzo ajustado también, que delataba sus hombros, pero también su extraño pecho: lindo, pero un poquito más prominente de lo que uno esperaría de un hombre.

Y lo que era de esperarse con ese atuendo: se le acercó un hombre… pero él lo rechazó, diciéndole que esperaba a alguien… Y después se le acercó otro… y ese sí le pareció simpático. Hablaron un poco, pero evitó preguntarle el nombre, y cuando éste lo iba a decir por su propia iniciativa, lo interrumpió, y le dijo que no quería saberlo, que sólo quería… «pasarlo bien». El otro chico sonrió y le preguntó:

– ¿Qué tan bien?

Y Lujan respondió:

– …MUY bien… en privado… quizás contigo y con alguien más.

– …¿esperas a alguien?

– …quizás, si alguien te acompaña y es tan agradable como tú…

Y el chico se reclinó sobre él, le dijo que esperara, y se perdió entre la gente del bar.

Al volver, volvió acompañado por otro, menos agradable, pero… aceptable. O mejor dicho, según lo que le interpreto: Luján se había calentado tanto pensando en lo que venía, que habría aceptado muchos tipos de hombre como acompañantes secundarios.

– ¿Cuánto pides? – le preguntó el nuevo.

Y por eso les hablo de la Ley de la Atracción… hasta hace unos meses lo del sexo por dinero era un mundo lejano y misterioso… ¿y ahora hay «ofertas» por todas partes? Tal vez sea que conforme me relaciono con un concepto, es más fácil que lo identifique… ¿o será mi influencia? Porque… yo ya le había hablado a Luján de lo mío…

En cualquier caso, la pregunta lo cogió realmente fuera de base… y él respondió nerviosamente balanceando mediocremente sus deseos y la situación… XD

– L…lo que les parezca bien…

¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¿Pueden creerlo? No les dijo «Respétenme, yo no soy ningún puto…» o… «No, yo sólo quiero una aventura porque soy hetero»… no…lo que dijo fue «Lo que les parezca bien»… ¡Ja, ja, ja, ja, ja! XD

– Vale. Vamos. – Le dijeron después de mirarse entre ellos…

Y se lo llevaron a un lugar bastante cercano mientras él se preguntaba qué demonios estaba haciendo.

Parece que se lo preguntó demasiado sin obtener respuesta, porque cuando se dio cuenta, lo estaban besando y desnudando en una habitación barata… le estaban tocando lo que nadie (excepto los doctores) le habían tocado antes…

Lo pusieron en cuatro en la cama, le pusieron vaselina en el… orificio final (je, je, je), le metieron un dedo, y él… aguantó, como todo un varón. XD

Y no le demos más largas: lo penetraron, y al frente de él, el otro (no recuerda cuál XD), lo puso a mamarlo. Así que ahí, empalado, lo empezaron a sacudir hasta que terminaron, primero detrás, y… luego en su boca… no pudo retenerlo en la boca, y lo escupió a un lado… y los chicos se rieron al oírlo pedir perdón… supongo que porque eso significaba que con eso él reconocia que consideraba un deber tragarlo…

Esperaron un rato. Lujan estaba pasmado y no creía en lo que estaba haciendo… envuelto en una sábana, los miraba y recordaba que no soporta el porno gay, mientras que ellos lo miraban como a un rarito y le decían cosas «humillantes»…

Después de un rato, el segundo round. Otra vez en cuatro. El que había estado en su boca se untó vaselina y se lo metió con menos delicadeza, y el otro… se quitó el condón, le preguntó si le molestaría hacerlo así, y él dijo que no importaba (al parecer no recortó que las ETS se pueden pasar también por sexo oral… pero bueno, debe haber asumido que como ya lo había hecho con el otro y no pasaba nada… bueno; yo he cometido el mismo error…).

Pero, como suele pasar, por ser el segundo round duraron más. Lujan no pudo seguir chupando y empezó a jadear, y el que tenía al frente se retiró para divertirse mirando. Babeaba. Había recuperado la erección sin que lo tocaran esta vez, cosa que me contó enfáticamente, y empezó a empujar hacia atrás para ayudarlo a entrar… y para que fuera más duro.

– ¿Te gusta? – le dijeron.

– Creo… que… sí… -respondió… ellos no sabían que era su primera vez. Asumimos.

– ¿Quieres que lo hagamos hasta que estés seguro?

– Sí… por favor… -respondió sinceramente.

Porque eso era lo que quería, según me cuenta. Era hetero, lo que quería era hacer las cosas a la manera hentai: que le dieran hasta que le gustara…

Y cuando el de atrás terminó, el otro, con un nuevo condón, siguió, sin dejarlo descansar… pero sí dándole la vuelta, dejándolo boca arriba, con las piernas abiertas…

Le dolía un poco, pero siguió disfrutando… y cuando éste acabó… respiró profundo, tomó aire… respondió que no estaría satisfecho mientras no se corriera, y… en palabras de él, «se le ofreció al otro gateando»… y se lo empezó a lamer… se lo chupó un poco, y después se incorporó poniéndole las manos sobre los hombros, abriendo las piernas y rodeándole con ellas el torso… y penetrándose él mismo con el pene levantado de aquel muchacho… tal como le conté que hago yo… pero él… bueno, usó su único orificio inferior.

Y empezó a subir y bajar. El otro le sonreía, así que Lujan también sonrió… mientras subía y bajaba… El oro tipo lo cogió por detrás del troso, y empezó a acariciarle el pecho como si fuera una mujer; a repasar esas curvas no tan masculinas que asumen sus pectorales… y a cogerle la carne involucrada como si fueran unos senos… y él, encantado, metiéndose cada vez más en el papel:

– Qué… rico…

Y así lo hizo, hasta que el de adelante se corrió y se dejó caer sobre el de atrás.

Y como el de atrás ya había descansado… pues aprovechó la posición, y así, boca arriba, lo arrastró hasta el borde de la cama  hasta que la cabeza quedó colgando fuera del colchón, y aprovechando la posición… se lo metió por la boca hasta la garganta… y justo en ese momento, el otro chico le empezó a chupar el pene.

No pasó mucho tiempo; le faltaba el aire, y después de media hora o más de puros roces, ahora realmente se lo estaban estimulando… y cuando dió señales de estar a punto de correrse… el otro chico se quitó limitándose a agarrarlo con la mano, el que le estaba dando por la boca se lo metió aún más, y él, sin poder respirar, eyaculó sobre sí mismo mojándose el vientre, el pecho, el cuello, la mandíbula, desde donde bajaba por las mejillas hacia los ojos y los oídos… y notando que ante la escena el tipo de su boca acababa también… así de profundo… me cuenta que sintió por un segundo, y a la vez, como si muriera y su garganta huiera sido una vagina, y puso su garganta de tal forma que… el semen fluyó libremente siendo tragado de inmediato casi todo… y el que no, salió de su boca y mojó su cara.

Cuando el tipo acabó y lo sacó, Lujan se incorporó de inmediato tomando aire ruidosamente, como si se hubiera estado ahogando, notando que lagrimeaba, que el semen escurría desde su cara hasta su entrepierna, y que, cansado, salpicado y despeinado, el reflejo en el espejo que apuntaba a la cama lo hacía ver como una puta barata… pero hombre, mientras ellos sonreían y reían de gusto al verlo probar ese tipo de cosas siendo «hetero».

– ¿Qué tal? – le preguntó el chico con elque había simpatizado.

– … -no podía responder aún, respiraba profundo porque realmente se había estado ahogando.

– ¿Te pareció han bueno que no puedes hablar?

Lujan rió como pudo por la broma, sonrió, y, sin dejar de respirar pesadamente, se sentó de forma deliberadamente afeminada y se mordió el labio.

No hacían falta palabras. Los chicos celebraron y lo consintieron por un rato, acariciándolo, besándolo, y limpiándolo.

…y luego… siguieron… y cada vez Lujan se soltaba más, diciendo cuando le gustaba y llamándose «zorrita»… XD

Finalmente, ya no podía más. Apenas podía levantar los brazos… y eso a pesar de que en algún momento los masturbó a ambos a la vez para que acabaran sobre él. Alparecer había logrado su cometido: le dieron hasta que le gustara.

Ambos lo besaron antes e irse, y, sin dar crédito a lo que veía, y queriendo decir «¡No, sólo quería una aventura!», los vió dejar sobre la cama, a uno, treinta mil pesos, y al otro veinte mil.

Se levantó y fue a darse una ducha. Era agua fría. Salió, se vistió… recogió tímidamente el dinero acordándose de lo que le he contado sobre mí… y salió, despidiéndose muy avergonzado de la persona que atendía el lugar; no quería que le vieran la cara… pero no tenía cómo cubrirse. Volvió a casa en taxi, pues ya era tarde.

Pero… si eso pasó el sábado… ¿por qué digo que se convirtió en una putita hambrienta de sexo?

Pues porque según me dijo, ayer, domingo de puente, tras dormir hasta casi medio día, comer algo ligero, pensar, pensar, y pensar… decidió lo que decidiría cualquiera de nosotros: se fue a asear para no dar malas sorpresas, se vistió con el pantalón que lleva ahora, con un buzo que mostraba parte de su pecho, de poco pelo por cierto… y se fue exactamente al mismo bar… allá lo encontró el chico… y no, no se fueron juntos… el chico le presentó «un amigo»… con el que sí fue al mismo lugar, a tener sexo rápido… luego volvió al bar… y el chico le presentó a otro… la misma historia… y cada vez que estaba con uno… aquel le pagaba treinta mil pesos… y así, Lujan ha llegado a mi casa exhausto con 180000, menos lo del taxi, y me ha dicho que el muchacho le dijo que «cuando lo necesitara», que fuera, que allí lo esperaría…

Y piensa volver, me dice riendo.

Así que, en conclusión, mi amigo ahora es una zorrita a la que le encanta la verga (me ve escribir mientras escribo esta parte, y se ríe el muy cachondo).

Le encanta.

Le fascina.

* (ahora él escribe:)

ME FASCINA QUE ME LA METAN POR EL CULO.

Y POR LA BOCA.

Y TRAGAR SEMEN.

Y QUE ME PAGUEN POR ESO.

ES EL ¡MAYOR! PLACER DEL MUNDO.

NINGÚN HOMBRE DEBERÍA PERDÉRSELO.

AL MENOS UNA VEZ EN LA VIDA…